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Combonianos: 14 años en Chile

La presencia en Chile de los Misioneros Combonianos empezó en Santiago en 1984. El primer trabajo fue la animación misionera del pueblo de Dios. Este año de 1998 los combonianos iniciaron una presencia pastoral-evangelizadora en la diócesis de Melipilla.

Era el 4 de setiembre de 1984, cuando dos combonianos, el Hno. José Díaz Pérez y el P. Andrés Thorwarth, llegaron a Santiago de Chile para fundar en ese país, la primera casa comboniana, destinada a la animación misionera y promoción vocacional (foto: P. Andrés Thorwarth y el Hno. José Díaz el día de su llegada a Chile en 1984).

 

La inauguración oficial fue el 18 de diciembre de 1984 con la presencia del P. Luis Weiss, superior provincial del Perú, autoridades eclesiásticas y amigos. La bendición estuvo a cargo del Nuncio Apostólico, Mons. Angelo Sodano. Como Centro de Animación Misionera y promoción vocacional, la casa está dedicada a la Virgen de Guadalupe, la primera misionera de América (foto: La inauguración de la primera sede en Chile, presidida por el Nuncio Mons. Angelo Sodano).

Con la llegada del P. Ricardo Mele (1987), se incrementó el trabajo y se lanzó también un folleto periódico de enlace (Misioneros Combonianos) con los amigos y bienhechores. A comienzos de 1988 llegó también el P. Juan Vedovato.

Después de algunos años se buscó una residencia propia, más adecuada a los fines de nuestra presencia en Chile: animación misionera al servicio de la Iglesia y lugar de encuentro y de primera formación para futuros misioneros. Después de buscar en diferentes partes de la capital chilena, se decidió optar por la casa que es hoy la residencia de los combonianos en Chile, en la calle Compañía, 2229, cerca de la Plaza Brasil. Tras las reparaciones y arreglos necesarios, la casa fue inaugurada el sábado 16 de setiembre de 1989, por el Cardenal Francisco Fresco Larraín, arzobispo de Santiago (foto: la nueva sede en Chile desde setiembre de 1989)

 

Los frutos más visibles de los años de animación misionera y vocacional en Chile, son los primeros misioneros combonianos chilenos (foto: ordenación del P. René Oñate, misionero en Brasil), y los jóvenes que, interpelados por Dios para seguir la vocación misionera al estilo de Daniel Comboni, se encuentran en formación en las distintas casas que el Instituto tiene para ese fin en varios países.

 

Un gran nuevo reto para los combonianos en Chile, es la presencia de una comunidad de evangelización en la Región Metropolitana, diócesis de Melipilla. Desde julio de 1998 se asumió la responsabilidad pastoral de la parroquia de Alhué (foto: momento de la celebración el la cual Mons. Pablo Lizama, obispo de Melipilla, entregó a los combonianos la parroquia de Alhué). La presencia de los combonianos en esta zona es la evangelización, el acompañamiento y la formación de comunidades eclesiales vivas.